Noticias Lehendakaritza
Es

Lehendakari: “ETA fue un error de principio a fin. Nunca debió existir y nunca más debería repetirse una deriva similar”

14 de octubre de 2019
(*) Este servicio de subtitulación se genera de forma automatizada con una versión de software en pruebas. Disculpen los errores.
  • Desde 2103, el Gobierno Vasco, a través de dos Planes de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, ha desarrollado una política estable y sistematizada de intervención integral en todos los ámbitos para un final ordenado de la violencia
  • El Lehendakari afirma que recurrir a la violencia es una aberración ética, un inmenso error político y una pretensión inútil y contraproducente

El Lehendakari, Iñigo Urkullu, ha clausurado el Seminario Miradas al antes y después del final de ETA, organizado por la Fundación Sabino Arana, donde ha remarcado que ETA fue un error de principio a fin. “Nunca debió existir y nunca más debería repetirse una deriva similar”, ha matizado. Este es el mensaje de pedagogía ética que ha querido transmitir el Lehendakari tanto a las generaciones que sufrieron aquella realidad así como a las generaciones venideras.

El Gobierno Vasco, con el objetivo de compartir una mirada al pasado del terrorismo y la violencia para asentar un futuro de convivencia en Euskadi, ha aportado al Seminario Miradas al antes y después del final de ETA el Informe “Descripción y valoración del papel desempeñado por el Gobierno Vasco en el desarme y disolución de ETA”.

La desaparición definitiva de ETA se prolongó durante casi siete años. Se inició el 20 de octubre de 2011 con su anuncio de cese de la violencia. Finalizó el 4 de mayo de 2018 con su disolución. El Lehendakari ha puesto en valor la importancia pedagógica de reflexionar sobre el final de ETA. Así, ha señalado que aunque ETA ha acabado; el rastro de sus consecuencias se extenderá por mucho tiempo todavía. “Lo hará en el corazón y el recuerdo de cada una de las víctimas. En las relaciones políticas e institucionales. En las políticas públicas de memoria y educación. También en la convivencia y las relaciones sociales”, ha añadido.

El Lehendakari ha recordado que la desaparición de ETA era, en 2013, un objetivo estratégico de primera magnitud del Gobierno Vasco y, aunque su logro no dependiera directamente del Ejecutivo vasco sino de la propia ETA, se adoptó una política orientada a impulsar, facilitar y acelerar esa decisión. El documento depositado en Gogora describe el papel del Gobierno Vasco. El Lehendakari ha puesto de manifiesto que el final de ETA llegó demasiado tarde como para que nadie pretenda atribuirse méritos. “Su desarme y disolución definitiva son el resultado de una acción coral con muchas contribuciones. La del Gobierno Vasco fue una más”, ha añadido.

CONTRIBUCIÓN DEL GOBIERNO VASCO AL DESARME Y DISOLUCIÓN DE ETA

Estas son las tres fases de la contribución del Gobierno Vasco al desarme y disolución de ETA:

1. Primera fase de Predisposición abierta (Diciembre 2012 - Marzo de 2014)

En este periodo de tiempo, se mantuvieron contactos con los tres grupos internacionales que desarrollaban alguna actividad facilitadora en el final de ETA: Grupo Internacional de Contacto (GIC), Centre for Humanitarian Dialogue (CHD) y Comisión Internacional de Verificación (CIV)

Por parte del Gobierno Vasco se desarrollaron todas las gestiones solicitadas por los mediadores internacionales para promover un clima de apoyo previo al “paso de desarme” que se iba a dar. Además, y a pesar de las dudas, el Lehendakari decide ser el primero en avalar el trabajo de los mediadores internacionales y apoyar el gesto como “un paso insuficiente, pero orientado en la buena dirección”. Asimismo, el Lehendakari acudió a Madrid cuando los representantes de la Comisión Internacional de Verificación fueron llamados a declarar en la Audiencia Nacional.

2.- Segunda fase de Colaboración exigente (Marzo de 2014 – 4 de Mayo de 2018, desarme)

A causa de ciertos hechos la posición del Gobierno es matizada. En concreto, por una parte, el hecho de no hacerse público un comunicado de ETA confirmando que el primer gesto era muestra de una voluntad de desarme “irreversible, incondicional, definitivo y completo”, y, por otra parte, por la respuesta ambigua y dilatoria por parte del Centre for Humanitarian Dialogue, organizadora del evento internacional “Aiete II” para el que se solicitó la presencia del Gobierno Vasco, al preguntar si el evento iría acompañado de alguno de los pasos definitivos por parte de ETA. Así, el Gobierno Vasco muestra su negativa a participar en cualquier evento que no contara con garantías de que ETA y la Izquierda abertzale darían los pasos definitivos: desarme definitivo y disolución; cambio de estrategia en la cuestión penitenciaria; y reflexión crítica sobre el pasado.

En esta segunda fase, el Gobierno Vasco constata que ETA va a especular con su final y el proceso se va a posponer. Los mediadores y la Izquierda abertzale lo justifican con el hecho de que en ETA había distintas sensibilidades y que necesitaban tiempo para avanzar al unísono. ETA se ofreció a seguir “negociando” con su final, pero el Gobierno Vasco no se mostró dispuesto a participar en ese juego, y así lo comunicó.

Dada la necesidad del respaldo institucional del Gobierno Vasco en la negociación, este colaboró activamente, y hasta el último día, con los mediadores internacionales. En el desarme fue pieza clave la relación del Gobierno Vasco con el Gobierno español y las autoridades francesas. En la disolución el Gobierno Vasco configuró un marco de apoyo institucional claro, crítico y condicionado a contenidos concretos.

3.- Tercera fase de Afirmación Ética (Diciembre 2012- 4 de Mayo de 2018, desarme)

A lo largo de todo el periodo, el Gobierno Vasco manifiesta expresamente en los dos Planes Estratégicos que fijan con claridad el principio ético sobre el que se basa su manera de proceder. Además, durante estos años, se constata que ni ETA, ni la Izquierda abertzale, estaban maduras para ofrecer a la sociedad y a las víctimas una lectura mínimamente crítica de lo que habían supuesto las vulneraciones de los derechos humanos por parte de ETA.

En lo que respecta al desarme y disolución, el Gobierno Vasco decidió expresar su posición de forma inequívoca, para acentuar el componente ético y político que debía acompañar el final de ETA. Así, con el objetivo de que compromiso ético tuviese un reflejo institucional claro, el Gobierno no participó en los actos organizados en Baiona y Cambó y elaboró las Declaraciones de 18 de marzo y 8 de abril y la Declaración de Bertiz.

IMPACTO DE LAS ACTUACIONES DEL GOBIERNO VASCO

Esta influencia se resume en cuatro contribuciones de nuestro Gobierno, siempre en colaboración con el resto de agentes:

-Primera. El Gobierno Vasco contribuyó a que el desarme de ETA fuera legal, definitivo y sin contrapartidas. Con un modelo similar a la propuesta de 21 de diciembre de 2014. Del mismo modo, el Gobierno contribuyó a evitar que la disolución se anunciara en términos equívocos o confusos. Se evitaron dosificaciones y dilaciones interesadas.

-Segunda. El Gobierno Vasco ha contribuido a que las personas presas, su entorno y la Izquierda abertzale modificaran su estrategia en relación con la legalidad penitenciaria y dejaran de rechazar sus posibilidades en materia de beneficios penitenciarios y progresión de grados. No obstante, la política penitenciaria sigue siendo una tarea pendiente.

-Tercera. Se ha promovido que la desaparición de ETA venga acompañada de una reflexión crítica sobre el pasado lo suficientemente clara como para que tenga efectos sociales y políticos transformadores. Esta sigue siendo también una tarea pendiente.

-Cuarta. Desde un punto de vista ético-político, el Gobierno Vasco ha liderado un discurso y una praxis que representa la sensibilidad mayoritaria de la sociedad vasca. El Gobierno se ha opuesto a las pretensiones de instaurar un sincretismo memorial o una exaltación épica del final de ETA, una organización terrorista que deja 853 víctimas mortales.

Desde 2103, a través de dos Planes de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, se ha desarrollado una política estable y sistematizada de intervención integral en todos los ámbitos para un final ordenado de la violencia. “Nuestro norte ha sido, y sigue siendo, avanzar en el encuentro social y fortalecer la cultura de la paz y los derechos humanos en Euskadi”, ha señalado el Lehendakari.

REFLEXIÓN SOBRE EL SIGNIFICADO DEL FINAL DE ETA

A modo de reflexión, el Lehendakari ha remarcado que recurrir a la violencia o al terrorismo es un error fatal y radical, un error ético, político y democrático. “Nadie puede disponer de los derechos humanos de las otras personas. Los derechos humanos son indisponibles.”, ha añadido. Según el Lehendakari, el final de ETA es la ratificación de que nunca debió existir. “Confirma que recurrir a la violencia es una aberración ética, un inmenso error político y una pretensión inútil y contraproducente”, ha concluido.

Al acto celebrado en la Fundación Sabino Arana también han asistido el Consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno y Portavoz del Gobierno, Josu Erkoreka, la Consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, y el Consejero de Cultura y Política Lingüística, Bingen Zupiria. 

Todavía no hay comentarios
  • Faceless avatar thumb 70
    ¿Algo que decir?… comenta esta noticia
Cargos asistentes al acto